• Search

    Introducción: ¿quién era Kurt Gerstein?

    Esta publicación también está disponible en: English Français

    ¿Quién es Kurt Gerstein? ¿Qué es el Informe Gerstein? 

    Kurt Gerstein fue el jefe del Servicio Técnico de Desinfección para las Waffen-SS (la rama militar de las SS). En agosto de 1942, lo enviaron a Polonia para confirmar si el ácido prúsico (una variante del Zyklon B) constituiría una mejor opción para el asesinato en masa que los gases de escape de motores de diésel. Visitó los campos de Treblinka, Belzec y Sobibor de la Operación Reinhard. En Lublin (Polonia), conoció a Odilo Globocnik, a cargo de la Operación Reinhard, que le hizo un recorrido de Belzec y Treblinka. Gerstein observó, en estos campos, el asesinato de los judíos en las cámaras de gas.

    Las actividades que Gerstein había presenciado lo estremecieron y, ya en el viaje de vuelta a Alemania, comenzó a intentar exponerlas. Su primer intento tuvo lugar en el mismo tren de regreso: le hizo una confidencia a un diplomático suizo y una súplica de que informara a su Gobierno. Cuando llegó a Alemania, también lo reveló a varios líderes de la Iglesia protestante y a miembros de la resistencia neerlandesa. Aunque pretendía informarlo también a la Iglesia católica en Roma, su solicitud de entrevista fue denegada.

    By Morburre - own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9578367
    De Morburre (obra propia) [GFDL o CC BY-SA 3.0], a través de Wikimedia Commons

    Pese a lo que había presenciado en Belzec y Treblinka, Gerstein permaneció en las SS hasta el final de la guerra. Su trabajo consistía en suministrar Zyklon B a los campos, incluido Auschwitz-Birkenau, donde se utilizó para el asesinato en masa de unos 900,000 judíos.

    Unas semanas antes de que terminara la guerra, se escabulló por entre el frente de batalla y se rindió voluntariamente ante los franceses en Reutlingen, Alemania. A la espera de que lo interrogaran, escribió una descripción de lo que había visto en Belzec y Treblinka. Reveló a sus captores que, además de sus intentos de informar a Occidente, había buscado activamente sabotear el uso de Zyklon B en los seres humanos retenidos en Auschwitz-Birkenau. Los interrogadores franceses no creyeron que hubiera intentado desviar ni destruir el Zyklon B antes de que se utilizara en personas. En vez de tratarlo como un testigo estelar, lo imputaron por crímenes de guerra.

    El 25 de julio de 1945, después de que se le comunicaran los cargos de su acusación, se ahorcó en su celda en París.[1]

    ¿Qué vio Gerstein en Belzec?

    A continuación, se presentan las partes claves del informe de Gerstein:

    Llegada de Gerstein y descripción del edificio de la cámara de gas:

    “El día siguiente, partimos con destino a Belzec. [sic] Con este fin se había edificado una pequeña estación especial cerca de una colina, directamente al norte de la ruta Lublin-Lemberg […] No vi muertos ese día, pero el hedor que prevalecía en los alrededores resultaba pestilente en ese abrasador mes de agosto, y había millones de moscas en todos lados… había una gran cabaña, el denominado  Vestuario" con una gran ventana de servicio con la inscripción "Objetos de valor". Le seguía una sala con cien sillas; el recinto de peluquería. A continuación, un pequeño callejón al aire libre con abedules, bordeado en ambos lados por dos hileras de alambre de púas, conducía a un cartel que leía "Acceso a salas de inhalación y baños". Ante nosotros, aparecía una especie de establecimiento de baño. Grandes macetas de hormigón con geranios decoraban ambos lados del frente, luego emergía una pequeña escalera y, más adelante, a la derecha e izquierda respectivamente, 3 pabellones de 5 x 5 m, de 1,90 m de altura, con puertas de madera como de cocheras. En el muro de la parte inferior, velados por la oscuridad, se entreveían portones corredizos de madera. En el techo, como una ‘broma sutil’, ¡la estrella de David! En el frente del edificio, un cartel leía: Fundación Heckenholt. No vi nada más esa tarde”.

    Gerstein observa un gaseo:

    “Entonces la procesión empieza la marcha… Suben por la pequeña escalera y lo ven todo. Las madres con sus hijos en brazos, los niños pequeños desnudos, los adultos, hombres y mujeres, todos desnudos, vacilan, pero entran en las cámaras de la muerte, empujados por los otros que los siguen o por los látigos con correas de cuero de los hombres de las SS… Las cámaras están llenas. ¡Cárguenlas hasta colmarlas! Son las órdenes del capitán Wirth. Las personas se pisan los pies entre sí, 700-800 en 25 metros cuadrados [270 pies cuadrados], en 45 metros cúbicos [1,590 pies cúbicos]. Los hombres de las SS los comprimen entre sí tanto como pueden. Las puertas se cierran”.“La mañana siguiente, un poco antes de las 7:00 a. m., me informan: ¡el primer transporte viene en diez minutos!… Llega el primer tren de Lemberg [Lvov en polaco]: 45 vagones, 6,700 personas de las cuales 1,450 ya estaban muertas al llegar… El tren ingresa en la estación: 200 ucranianos abren brutalmente las puertas y obligan a las personas a salir de los vagones, azotándolas con sus látigos de correas de cuero. Un gran altavoz da instrucciones adicionales: desvestirse por completo; quitarse también las prótesis, las gafas, etcétera… Entregar los objetos de valor en la ventana de servicio, sin vales ni recibos. Asegurarse de atar los zapatos en pares… de lo contrario… nadie podría haber recobrado los pares que iban juntos. Luego, las mujeres y las niñas pasan por la peluquería, donde, en dos o tres cortes con las tijeras, les rapan el cabello para hacerlo desaparecer en grandes sacos de patatas”. 

    “Heckenholt es el operador del motor de diésel… ¡Pero el motor no arranca! Llega el capitán Wirth. Se nota que le resulta penoso que justo pasara hoy, cuando estoy para presenciarlo… 50 min, 70 min, y el motor no arranca. Las personas aguardan en las cámaras de gas… Se las oye llorar y sollozar, “como en una sinagoga”, comenta el profesor Pfannenstiel, con la oreja pegada a la puerta de madera… Al cabo de 2 h 49 min… el motor diésel arranca… pasan 25 min… muchos ya están muertos. Se los puede observar por la pequeña ventana por la que la luz eléctrica ilumina la cámara durante un instante. Al cabo de 28 min, solo algunos están vivos; para los 32 min, todos están muertos”.

    Gerstein observa la extracción de los cadáveres de las cámaras de gas y su posterior eliminación:

    “Del otro lado, los hombres de la cuadrilla de trabajo abren los portones de madera… Los muertos están de pie como pilares de basalto, distribuidos y apretados entre sí dentro de las cámaras. No había lugar para que se cayeran ni se inclinaran hacia delante… Los cuerpos se arrojan afuera… Dos docenas de dentistas abren las bocas de los cadáveres con ganchos y se fijan si hay coronas de oro… los cuerpos desnudos fueron acarreados en carretillas de madera a unos pocos metros de distancia a las fosas de 100 por 20 por 12 m… Después de eso… se cremaron los cadáveres en grandes parrillas improvisadas de rieles ferroviarios, con la ayuda de gasolina y combustible diésel”.[2]

    ¿Por qué hay tantas versiones del Informe Gerstein?

    Existen cuatro “versiones” que sin duda fueron escritas por Gerstein. Sabemos que es el autor porque son de su puño y letra, porque llevan su firma, o bien porque su origen puede rastrearse con claridad al mismo Gerstein. Estas son las cuatro “versiones”:

    • Dos informes con fecha del 26 de abril de 1945, ambos en francés. El primero está escrito a mano; el segundo es su transcripción a máquina. La primera copia es irrefutablemente de puño y letra de Gerstein; la segunda está firmada por él.
    • El 4 de mayo de 1945 mecanografió otra copia del informe en alemán y agregó material nuevo hacia el final. Sabemos que es auténtico porque Gerstein avisó a su esposa en una carta que iba a ser transferido a París y que lo dejaría en la recepción del hotel, donde se encontró más tarde. Este informe no está firmado.
    • Gerstein comenzó otro informe manuscrito en francés con fecha del 6 de mayo de 1945. No obstante, se detuvo a medio camino por alguna razón y nunca lo terminó. La parte que sí completó era sustancialmente similar a los informes que lo precedieron.

    Las tres primeras copias del informe constituyen una serie de borradores, primero en francés y luego en alemán. Cada borrador consecutivo tiene un poco más de información que el anterior y tiene marcas de edición. Este proceso continuó hasta que Gerstein parece haber sentido que había logrado terminar el informe completo y final el 4 de mayo. Con cada borrador, el testimonio de Gerstein sobre el asesinato en masa de Belzec se mantiene básicamente igual. No hay cambios significativos en las cuestiones sustanciales sobre el asesinato en masa de los judíos en ese campo.

    El informe mecanografiado en francés el 26 de abril de 1945 se introdujo como prueba (documento PS-1553) en el juicio ante el Tribunal Militar Internacional de Núremberg en 1946, junto con varias facturas de Zyklon B que Gerstein había adjuntado.

    Gerstein también entregó algunas copias a diversos interrogadores aliados, quienes, a su vez, prepararon sus propios informes. Estos documentos pasaron por una serie de manos y terminarían con el tiempo en diversos archivos de todo el mundo, así como en varios idiomas. En el caso de esos informes posteriores, toda “contradicción” y “discrepancia” que mencionan los negacionistas del Holocausto resultan prácticamente irrelevantes para las controversias sobre la autenticidad del informe original de Gerstein. No puede hacerse responsable al autor de los informes posteriores que fueron traducidos, redactados o manipulados por otros, aun si claramente se basan en sus informes originales.

    Los siguientes son los informes cuya redacción o autorización por parte de Gerstein está confirmada, y se los mencionará de la siguiente manera:

    • Informe I: en francés, manuscrito, 26 de abril de 1945.
    • Informe II: en francés, mecanografiado, 26 de abril de 1945.
    • Informe III: en alemán, mecanografiado, 4 de mayo de 1945.

    No se tendrán en cuenta ni el informe manuscrito e incompleto en francés con fecha del 6 de mayo ni tampoco las copias entregadas a los interrogadores aliados.

    ¿Por qué los negacionistas del Holocausto buscan destruir la credibilidad de Gerstein?

    Para borrar las muertes de unos 1,400,000 hombres, mujeres y niños judíos en los campos de la muerte de Treblinka, Belzec y Sobibor de la Operación Reinhard, los negacionistas del Holocausto deben desacreditar a Gerstein y su Informe a toda costa. ¿Cómo emprenden esta tarea? Sus tácticas son diversas y, a veces, contradictorias.

    Algunos negacionistas del Holocausto aseguran que sus captores aliados lo torturaron hasta obtener la narrativa que buscaban sobre las atrocidades nazis contra los judíos. Manifiestan que, sin importar cómo obtuvieron el informe falso de Gerstein, descubrieron su cuerpo sin vida en su celda inmediatamente después y de modo misterioso. Algunos llegan a decir que los mismos interrogadores pueden haber tenido algo que ver con su muerte y que lo encubrieron al decir que se trataba de un “suicidio”. Luego, los aliados deben de haberse deshecho del cadáver para ocultar las marcas de su tortura o asesinato.[3]

    Otros sostienen categóricamente que Gerstein inventó su relato sobre las cámaras de gas para intentar ganar el apoyo de sus captores. Según esta teoría, Gerstein debe de haber albergado la esperanza de eludir el castigo y, así, les dijo a los Aliados lo que querían escuchar. De esta manera, Gerstein aparecería en “un papel estelar como vocero y testigo de los virtuosos”.[4]

    Otros negacionistas llegan a proclamar que los detalles del informe de Gerstein son tan increíbles y físicamente imposibles que dejan en claro que todo el Informe es falso. Según esta postura, se debe rechazar en su totalidad como evidencia del asesinato en masa de los judíos. De hecho, alegan que era tan increíble que los jueces del Tribunal Militar Internacional lo desestimaron como prueba en 1945/1946.[5]

    Por último, atacan el carácter de Gerstein. Dicen que era un cobarde, un mentiroso, un traidor. Por su parte, un negacionista estadounidense del Holocausto y creador de videos de YouTube, bajo el pseudónimo de “Denierbud” (“el amigo negacionista” en inglés), llega al extremo opuesto. Sugiere que Gerstein fue un héroe alemán. ¿Por qué? Pues bien, alega que Gerstein escribió su informe con tantos detalles imposibles que su objetivo era que el mundo entero supiera más adelante que los Aliados habían intentado tenderle una trampa y, por lo tanto, que el Informe claramente era falso. En su interpretación, “Denierbud” sostiene que Gerstein básicamente saboteó la falsificación que los Aliados lo obligaron a realizar.[6]

    Cuando todo lo demás falla, los negacionistas del Holocausto argumentan que Gerstein tenía desequilibrios mentales, sufría de afecciones físicas o que tomaba medicamentos que afectaban sus sentidos. Algunos hasta sugieren que estaba loco.[7]

    El resto de nuestros artículos sobre Gerstein y su informe cuestionan los argumentos de los negacionistas del Holocausto.

    NOTAS

    [1] Para una lectura adicional sobre la vida de Gerstein, véase Saul Friedländer, Kurt Gerstein: The Ambiguity of Good (Random House, 1969) y Valerie Hebert, “Disguised Resistance? The Story of Kurt Gerstein” en Holocaust and Genocide Studies, vol. 20, n.º 1, primavera de 2006, pp. 1-33.

    [2] Estos extractos se tomaron del informe mecanografiado en alemán con fecha del 4 de mayo de 1945 (Informe III). Véase la traducción al inglés en Henri Roques, The “Confessions” of Kurt Gerstein (Institute for Historical Review, 1989), pp. 40-43. El texto original en alemán también se halla en el mismo libro, pp. 229-241.

    [3] Paul Rassinier, Debunking the Genocide Myth (“Chapter Thirteen: Witness, Testimonies, and Documents, IV. The Witness Kurt Gerstein”) en http://www.ihr.org/books/rassinier/debunking2-13.html. Esta es la versión en línea de su libro original, The Drama of the European Jews (Steppingstones Publications, 1975).

    [4] Ronald V. Percival, “Afterword: The Gerstein Story: Questions and Comments” en Henri Roques, The “Confessions” of Kurt Gerstein (Institute for Historical Review, 1989), pp. 202-204.

    [5] Ditlieb Felderer, “Most impossibilities of the ‘Gerstein Statement’” en http://www.ihr.org/jhr/v01/v01p169_Felderer.html. Véase también Paul Rassinier, Debunking the Genocide Myth (“Chapter Thirteen: Witness, Testimonies, and Documents, IV. The Witness Kurt Gerstein”) en http://www.ihr.org/books/rassinier/debunking2-13.html. Esta es la versión en línea de su libro original, The Drama of the European Jews (Steppingstones Publications, 1975).

    [6] Véase “One Third of the Holocaust” en http://www.youtube.com/watch?v=taIaG8b2u8I, aproximadamente entre los 03:29 y 03:40 minutos.

    [7] Ronald V. Percival, “Afterword: The Gerstein Story: Questions and Comments” en Henri Roques, The “Confessions” of Kurt Gerstein (Institute for Historical Review, 1989), p. 175.