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    Cámaras de Gas de Auschwitz-Birkenau: agujeros en los techos de las cámaras de gas

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    Los agujeros en los techos de las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau ¿estaban hechos para verter el gas Zyklon-B?

    Los negacionistas del Holocausto argumentan lo siguiente:

    Supuestamente, el Zyklon-B se vertía dentro de las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau a través de los agujeros en los techos. No se han encontrado jamás agujeros en los techos de las cámaras de gas. Si no había agujeros en los techos, entonces las habitaciones no eran cámaras de gas y Auschwitz-Birkenau no era un campo de exterminio.

    ¡No hubo agujeros, no hubo Holocausto!”, dijo David Irving. Irving, quien fue declarado negacionista del Holocausto, racista y antisemita por el Tribunal Superior de Londres, promovió este slogan en su juicio por calumnias contra la historiadora Deborah Lipstadt. Durante su contrainterrogatorio al Profesor Robert Jan van Pelt, quien escribió el informe pericial sobre Auschwitz-Birkenau, Irving preguntó: “¿Y usted acepta…si fuera a visitar Auschwitz pasado mañana con una pala y quitara el material de ripio [de las ruinas de las cámaras de gas y crematorios II o III] y encontrara un agujero de cemento reforzado… esto significaría una prueba irrevocable y yo desestimaría feliz mi acción de inmediato?”.[1] Para Irving, los agujeros en los techos de las cámaras de gas son de vital importancia. De igual manera, Robert Faurisson, un francés negacionista del Holocausto, preguntó sobre la Cámara de Gas II en Birkenau: “El techo ahuecado de esta supuesta ´cámara de gas´ visiblemente no ha tenido nunca los cuatro agujeros especiales… a través de los cuales nos dicen que se introducían los granos de Zyklon B. Siendo este el caso, sencillamente, ¿cómo podría haber comenzado una operación de ejecución con gas aquí en Birkenau, el centro del denominado ‘Holocausto’”?[2]

    Los hechos son:

    Es claro que los negacionistas del Holocausto no tienen razón. Las fotografías y las declaraciones de los testigos oculares, tanto perpetradores como sobrevivientes, atestiguan la existencia de agujeros en los techos de las cámaras de gas. De hecho, un riguroso estudio forense llevado a cabo en el año 2000 los ha localizado y ha probado su existencia, sin lugar a dudas.

    ¿Qué es Zyklon-B?

    Zyklon-B es la marca registrada de los granos verdeazules de piedra caliza embebidos con un pesticida líquido llamado cianuro de hidrógeno (HCN). Los granos de caliza se conservaban en latas selladas al vacío. Cuando se exponían al aire, se liberaba el gas venenoso de cianuro de hidrógeno (HCN). Después de que el HCN se dispersase en el aire, solo quedaban los granos inertes e inofensivos para su posterior recolección o deshecho.

    Zyklon-B Pellets. Goku122 at the Polish language Wikipedia [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons.
    Zyklon-B Pellets. Goku122 en idioma polaco Wikipedia [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) o CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], a través de Wikimedia Commons.

    ¿Qué son los agujeros en los techos de las cámaras de gas?

    La morgue en la cámara de gas y crematorio I del Campo Principal se convirtió en una cámara de gas en septiembre de 1941. Las puertas de las habitaciones eran herméticas y se realizaron agujeros en el techo que se taparon con chimeneas de madera. La cámara de gas y crematorio I se convirtió en un predio para testear nuevos métodos de uso del Zyklon-B para asesinar grandes cantidades de seres humanos de una sola vez. Cuando se comprobó que resultaba exitoso el método de emanar Zyklon-B a través de los agujeros en el techo, el diseño fue implementado en las cámaras de gas y crematorios II y III de Auschwitz-Birkenau.

    Cuando Heinrich Himmler, el Reichsführer de la SS, ordenó que Auschwitz-Birkenau se convirtiera en un centro de exterminio, ya se estaban construyendo los Crematorios II y III. En ambos edificios (que resultan idénticos) se adaptaron dos habitaciones subterráneas, originalmente diseñadas como morgues, para pasar a ser cuartos para desvestirse y cámaras de gas. En los techos de cemento liso de las antiguas morgues, los alemanes hicieron agujeros sobre los que construyeron pequeñas chimeneas, las que cubrían con un tapón hermético al gas. Fue a través de estos agujeros en los techos que se vertía el Zyklon-B dentro de las cámaras de gas.[3]

    Evidencia por medio de testigos oculares de la existencia y uso de los agujeros:

    Existen muchos sobrevivientes que, como testigos oculares, describen la emanación de Zyklon-B a través de pequeñas chimeneas en los techos.

    Filip Müller, un judío eslovaco que llegó a Auschwitz-Birkenau en abril de 1942, fue puesto a trabajar en las cámaras de gas y crematorios II y III . Recordó que la habitación que funcionaba como cámara de gas era larga y rectangular, con techos inusualmente bajos y paredes encaladas blancas. Describió las columnas bajo los agujeros en el techo: “Había pilares de cemento que sostenían el techo a lo largo de toda la habitación. Sin embargo, no todos los pilares tenían ese fin: porque también existían otros fines. Se insertaban los cristales de gas Zyklon-B a través de aberturas en pilares huecos hechos con hojas de metal.”. Müller también atestiguó sobre el proceso de introducción del Zyklon-B en las cámaras de gas desde afuera del edificio: “El vehículo se detenía sobre el césped detrás del crematorio, donde se proyectaban los conductos de cemento, a través de los cuales se introducían los granos de gas Zyklon B, del tamaño de un garbanzo. En las proximidades, se encontraban los dos ‘operadores de desinfección’ listos para recibir la orden de introducir los cristales de gas”.[4]

    Shlomo Venezia, un judío griego que llegó a Auschwitz-Birkenau en abril de 1944, fue puesto a trabajar en los crematorios/cámaras de gas. Recordó: “…Llegaron los alemanes trayendo el gas. Se necesitaron dos prisioneros de Sonderkommando para ayudar a levantar la escotilla exterior sobre la cámara de gas, luego se introdujo el Zyklon B a través de la abertura. El tapón estaba hecho de cemento muy pesado . . . Ni bien se abrió la tapa, se arrojó el gas, y se volvió a cerrar la tapa”.[5]

    Henryk Tauber, un judío polaco que llegó a Auschwitz-Birkenau el 19 de enero de 1943, fue asignado al Sonderkommando en la cámara de gas y crematorio II de Birkenau. Recordó que había pilares interiores hechos de malla de cable pesado “que ascendían y atravesaban el techo”. A través de las ventanas del cuarto de incineración, observaba el procedimiento de introducción del Zyklon-B: “Cada transporte era seguido por un vehículo con señales de la Cruz Roja, los que entraban al patio del crematorio…Tomaban las latas de Zyklon del auto y las colocaban al lado de las pequeñas chimeneas que se utilizaban para introducir el Zyklon en las cámaras de gas. Allí, Scheimetz las abría con un cincel cortafrío especial y un martillo, luego introducía el contenido en la cámara de gas. Después, cerraba el orificio con una tapa de cemento”.[6]

    Evidencia fotográfica que atestigua la existencia de los agujeros:

    En el otoño de 1944, los aviones de los Aliados llevaron a cabo misiones de reconocimiento sobrevolando Auschwitz-Birkenau. El 25 de agosto, tomaron fotografías de los cuatro crematorios/cámaras de gas de Birkenau. En las imágenes se pueden observar las habitaciones subterráneas que funcionaban como cámaras de gas en las cámaras de gas y crematorios II y III, a partir del contorno de la berma de tierra y pasto que las cubría. Las chimeneas están claramente visibles en los techos de ambos edificios, como cuatro cuadrados negros distribuidos a lo largo del techo.[7]

    Los negacionistas del Holocausto afirman que esas fotos aéreas fueron falsificadas y que las marcas negras en los techos fueron agregadas posteriormente.[8] En 1996, expertos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California, líderes mundiales en análisis de imágenes aéreas y satelitales, examinaron cuidadosamente los negativos. Los expertos del JPL no hallaron evidencia de falsificación o alteración, lo cual prueba que las marcas en los techos estaban en el negativo original.[9]

    Los nazis también fotografiaron la obra en construcción de los edificios que funcionarían como crematorios/cámaras de gas. En diciembre de 1942, tomaron una fotografía de la obra en construcción de la cámara de gas y crematorio II. La fotografía incluía el techo de la habitación que funcionaba como crematorio/cámara de gas poco antes de ser terminado y antes de que fuera cubierto con tierra. Detrás del motor del tren, se pueden ver claramente las cuatro chimeneas en el techo y las sombras que proyectaban.[10]

    ¿Por qué resulta difícil encontrar los agujeros en los techos de las cámaras de gas en la actualidad?

    A fines de 1944, los crematorios/cámaras de gas en Birkenau se desmantelaron y fueron destruidos por los nazis durante un intento de borrar la evidencia física del genocidio. Luego de su demolición, la habitación subterránea donde los prisioneros se desvestían y la habitación que funcionaba como cámara de gas en las cámaras de gas y crematorios II y III pasaron a ser rectángulos sumergidos llenos de cemento y escombros. La parte de los edificios que contenía los hornos, que estaba en la superficie, ahora son montones de cemento, restos de cimientos y metal.[11]

    De todas formas, hay evidencia física de los agujeros de las cámaras de gas:

    En el año 2000, se realizó un estudio forense riguroso por expertos calificados. Este equipo de expertos logró identificar la ubicación de tres de los cuatro agujeros en el techo dañado de la cámara de gas y crematorio II. El estudio identificó “clara evidencia de aperturas, bordes claros en el cemento del techo; varillas cortadas con precisión (las que no fueron destruidas durante la explosión realizada por los nazis para borrar evidencia), la ausencia de varillas en la zona de los agujeros; y la presencia de varillas torcidas hacia adentro en los extremos de los agujeros”.[12] El cuarto agujero está parcialmente oculto por los escombros que quedaron luego de la explosión, solo puede verse el extremo.

    Conclusión:

    Hubo agujeros en los techos de las cámaras de gas en Auschwitz-Birkenau. Los nazis esparcieron Zyklon-B a través de estos agujeros para asesinar a sus víctimas. Los testimonios visuales de los perpetradores y sobrevivientes confirman la existencia de estos agujeros. Además, las imágenes fotográficas tomadas en 1944 tanto por los aliados como por los alemanes muestran las chimeneas de los agujeros en las cámaras de gas y crematorios II y III. Por último, un estudio forense riguroso realizado en el año 2000 localizó y demostró sin lugar a dudas que estos agujeros existieron. El argumento de los negacionistas, “No hubo agujeros, no hubo Holocausto”, no resiste los escrutinios.

    NOTAS

    [1] Transcripción, día 11, 28 de enero de 2000, p. 151 en https://www.hdot.org.

    [2] Robert Faurisson, “The Gas Chambers of Auschwitz” (“Appeal to UNESCO”) en http://www.ihr.org/jhr/v18/v18n5p12_Faurisson.html.

    [3] The “Holes in the Roof”, asunto vinculado a las cámaras de gas y crematorios II y III en Birkenau. En las cámaras de gas y crematorios IV y V y en las dos instalaciones detrás de Birkenau que se utilizaron como cámaras de gas temporarias, el Zyklon-B se esparció a través de aperturas en las paredes. Hoy no hay rastros de las paredes de estas cuatro cámaras de gas/crematorios.

    [4] Filip Müller, Eyewitness Auschwitz: Three Years in the Gas Chambers (Ivan R. Dee, 1999), pp. 60, 115.

    [5] Shlomo Venezia, Inside the Gas Chambers: Eight Months in the Sonderkommando of Auschwitz (Polity en asociación con el United States Holocaust Memorial Museum, 1999), pp. 68, 69.

    [6] Robert Jan van Pelt, Van Pelt Report (“IX The Leuchter Report”) en https://www.hdot.org.

    [7] Se puede ver esta imagen en http://www.jewishvirtuallibrary.org/jsource/Holocaust/aerial1.html. Ver la imagen del 25 de agosto tomada por la CIA. En la ampliación se ven cuatro chimeneas en cada uno de los techos de las cámaras de gas y crematorios II y III.

    [8] John Clive Ball, “Air Photo Evidence” (“6. Conclusions”) en http://vho.org/GB/Books/dth/fndaerial.html.

    [9] Robert Jan van Pelt, Van Pelt Report (“VI Blueprints of Genocide”)

    [10] Se puede ver esta imagen en Jamie McCarthy, “Zyklon Introduction Columns”, en http://phdn.org/archives/holocaust-history.org/auschwitz/intro-columns/

    [11] Puede ver el aspecto actual de estos edificios en http://www.scrapbookpages.com/AuschwitzScrapbook/Tour/Birkenau/RuinsII01.html.

    [12] Daniel Keren, Harry W. Mazal and Jamie McCarthy, “The Ruins of the Gas Chambers: A Forensic Investigation of Crematoriums at Auschwitz I and Auschwitz-Birkenau”, Holocaust and Genocide Studies, 18(1), primavera de 2004 en https://phdn.org/archives/holocaust-history.org/auschwitz/holes-report/holes-intro.shtml. Ver “Part I: Recent Findings”.