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    Adolf Hitler: Las órdenes de Hitler

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    ¿Si nadie encontró una orden firmada por Adolf Hitler para el exterminio de los judíos, esto quiere decir que el exterminio de los judíos nunca sucedió?

    Los negacionistas del Holocausto argumentan lo siguiente:

    Nadie nunca encontró una orden firmada por Adolf Hitler autorizando la Solución Final. La ausencia de tal orden para exterminar a los judíos demuestra que el Holocausto nunca sucedió.

    Los hechos son:

    Es muy probable que no haya ninguna orden escrita de Adolf Hitler autorizando el exterminio de los judíos. Al contrario, para respetar la política nazi de secretismo y fraude, especialmente respecto de la Solución Final, Hitler transmitió oralmente sus órdenes para matar a los judíos. Además, la Solución Final no fue una solución única, sino una variedad de soluciones separadas llevadas a cabo en distintas áreas en distintos momentos, y todas tenían el mismo objetivo, exterminar a los judíos bajo el control alemán.

    Adolf Hitler. Bundesarchiv, Bild 183-S33882 / CC-BY-SA 3.0 [CC BY-SA 3.0 de (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/de/deed.en)], via Wikimedia Commons.
    Bundesarchiv, Bild 183-S33882 / CC-BY-SA 3.0 [CC BY-SA 3.0 de (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/de/deed.en)], a través de Wikimedia Commons

    ¿Qué es lo que dicen específicamente los negacionistas del Holocausto sobre la autorización de Hitler de la Solución Final?

    David Irving, declarado por el Tribunal Superior de Londres como negacionista del Holocausto, racista y antisemita ofreció “cien libras a cualquiera que pudiera producir un documento de tiempos de guerra que mostrara lo que Hitler sabía, por ejemplo, de Auschwitz….”[1] En su sitio web Irving afirma que “Nadie aún reclamó la recompensa de ]
    ,000 ampliamente difundida… por presentar al menos una página de evidencia de tiempos de guerra que pruebe que Hitler al menos tenía conocimiento de la existencia de Auschwitz (‘el Holocausto’), por no decir que dio la orden para la Solución Final”.
    [2] Del mismo modo, John Weir, al escribir en el sitio web de la Negación del Holocausto Norteamericano CODOH (Comité para el debate abierto sobre el Holocausto), argumenta que si se hubiera emitido tal orden, “ya se la habría localizado… Como nadie la encontró, la conclusión es obvia: no hubo política por parte del gobierno nazi para exterminar a los judíos”.[3]

    ¿Por qué es poco probable que Hitler haya firmado una orden para el exterminio de los judíos?

    Secretismo y destrucción de documentos:

    Hitler y el régimen nazi mantenían en secreto el asesinato de los judíos. Hitler no quería dejar rastros de evidencia que enfurecieran a la población o a los líderes de otros países. El 4 de octubre de 1943, Heinrich Himmler, el jefe de las SS, dio un discurso en Poznan (Posen, Polonia) en una reunión de generales de las SS. En su discurso explicó cuán secreta era la Solución Final: “Nunca hablaremos de eso en público… Me refiero a la evacuación de los judíos, el exterminio de la raza judía. La raza judía está siendo exterminada —no hay duda, está en nuestro programa de eliminación de los judíos— y estamos haciendo eso, exterminándolos… Este es un momento de gloria en nuestra historia que nunca fue escrito y nunca lo será…”.[4]

    Además del secretismo, los oficiales nazis ordenaron destruir toda evidencia de la Solución Final cuando los aliados marcharon hacia territorio alemán. Rudolf Höss, el comandante de Auschwitz-Birkenau, escribió luego de la guerra que Adolf Eichmann (y su diputado Günther), “eran los únicos que tenían la información necesaria para calcular la cantidad total de judíos aniquilados. Según las órdenes de Himmler, toda información respecto del número de víctimas implicadas debía quemarse luego de cada acción en Auschwitz… Yo destruí personalmente cada rastro de evidencia que podía quedar en mi oficina. Los otros jefes de departamento hicieron lo mismo”.[5]

    Hitler solía transmitir sus órdenes controvertidas de forma oral:

    Hitler sí firmó una orden para el programa de eutanasia T-4. En el programa T-4 ,100,000 ciudadanos alemanes que se consideraron “indignos de vivir”” fueron asesinados por las autoridades nazi y otros colaboradores alemanes. Cuando la población alemana se enteró de lo que los nazis estaban haciendo con el T-4 protestaron y Hitler se vio obligado a anular el programa (aunque continuaba en forma secreta en los campos). Al haber quedado expuesto por firmar una orden una vez, en lo sucesivo Hitler actuó con más cautela. Oficiales nazi importantes confirmaron la comunicación oral de las órdenes secretas de Hitler. Por ejemplo, Adolf Eichmann incluyó en sus memorias relatos sobre la trasmisión oral de los altos cargos nazis: “A fines de 1941 o inicios de 1942 Heydrich, el jefe de la SIPO [Policía de seguridad] y el SD [Servicio de Seguridad], me dijo durante una conversación que el Führer había ordenado la destrucción física del oponente judío”.[6] Eichmann no pidió ninguna orden escrita. La intención de Hitler, tal como lo expresaron Himmler y Heydrich, era suficiente. Hitler incluso se cuidaba de discutir tales órdenes con su círculo íntimo, para distanciarse de las posibles consecuencias. Peter Longerich, un historiador de la Universidad de Londres, señaló: “Hitler evitaba dar órdenes escritas claras de exterminar a los civiles judíos. Evitaba hablar abiertamente sobre los asesinatos en sus círculos”.[7]

    Por Marcel (Trabajo propio) [Dominio público], a través de Wikimedia Commons

    Los hechos sobre el exterminio de los judíos:

    El asesinato de los judíos consistió en realidad en varias soluciones individuales implementadas en distintas regiones en distintos momentos. En Polonia, los alemanes crearon guetos, donde los nazis y sus colaboradores mataban de hambre a enormes cantidades de judíos o dejaban que mueran por enfermedades. Los nazis y sus colaboradores esclavizaban a algunos judíos, haciendo que trabajaran hasta la muerte en el sistema de los campos. Los nazis transportaron otros judíos a los campos de la muerte de Treblinka, Sobibor, Belzec y Chelmno, donde eran asesinados de inmediato. Los nazis y sus colaboradores enviaron a los judíos de otros países en la Europa ocupada por los nazis a guetos en Europa del este o a Auschwitz-Birkenau, donde casi todos eran sistemáticamente asesinados. Entre tanto, en los territorios conquistados de la Unión Soviética, el Einsatzgruppen, o los escuadrones de la muerte itinerantes, reunieron a casi 1,150,000 judíos de pueblos y ciudades, los asesinaron y enterraron sus cuerpos en fosas masivas. Los informes que detallaban las actividades de los Einsatzgruppen se enviaban en forma regular para que fueran revisados por Hitler. Estos informes detallan con precisión clínica la cantidad de judíos que estos escuadrones asesinos “liquidaron”. Un informe titulado “Informe para el Führer sobre el combate de grupos de partidistas” (N.º 51, diciembre de 1942) informó que se había ejecutado a 363,211 judíos. El informe había sido impreso en gran tamaño a pedido de Hitler, ya que odiaba utilizar sus lentes de lectura, y fue firmado por Heinrich Himmler, el líder de las SS y miembro del círculo íntimo de Hitler. Estaba marcado como “Visto por el Führer”.[8] Si Hitler no hubiera ordenado esos asesinatos, ¿por qué revisó y firmó este informe?

    No existe ninguna orden para estas acciones, pero hay muchos documentos diversos, que considerados como un todo, documentan el asesinato de los judíos.

    Conclusión:

    Existen grandes probabilidades de que no haya habido ninguna orden escrita de Hitler sobre el exterminio de los judíos. ¿Por qué? Primero, no era una solución aislada, sino distintas soluciones separadas que se llevaron a cabo en distintas zonas, en distintos momentos y de distintas maneras; todas las soluciones en cuestión buscaban alcanzar el mismo objetivo: el exterminio de todos los judíos bajo el control nazi. Segundo, Hitler y su círculo íntimo procuraban evitar el papelerío siempre y cuando fuera posible. Hitler y otros oficiales nazis de alto rango transmitían estas órdenes controvertidas de forma oral y, cuando la guerra ya estaba prácticamente perdida, intentaron destruir todos los documentos vinculados al asesinato de los judíos. Esto significa que incluso si existió alguna orden escrita, es probable que haya sido destruida. Por ende, no es cierto, como afirman los negacionistas del Holocausto, que solo porque no es posible encontrar un papel, el programa de exterminio nunca sucedió.

    NOTAS

    [1] David Irving, Hitler’s War (Focal Point, 2001), Introducción, p. xxvii. Este libro se puede descargar en PDF de http://www.fpp.co.uk/books/Hitler/text/index.html.

    [2] Véase “Dredged up from the Cesspit: A fascinating new study of Hitler”, en http://www.fpp.co.uk/docs/Irving/cesspit/HSJP210898.html.

    [3] John Weir, “The Plum Cake”, The Revisionist en http://codoh.com/library/document/442.

    [4] Documento 1919-PS según el extracto que figura en el trabajo de Michael Berenbaum, Witness to the Holocaust: An Illustrated Documentary History of the Holocaust in the Words of Its Victims, Perpetrators and Bystanders (HarperCollins, 1997), pp. 176-180.

    [5] Rudolph Höss, Death Dealer: The Memoirs of the SS Kommandant at Auschwitz (editado por Steven Paskuly) (Prometheus Books, 1992), pp. 38-39.

    [6] Heinz Peter Longerich, Hitler’s Role in the Persecution of the Jews by the Nazi Regime (“Conclusion”, 20.6) en https://www.hdot.org.

    [7] Rudolf Aschenauer (ed.), Ich, Adolf Eichmann: Ein historischer Zeugenbericht (Leoni am Starberger Véase: Druffel, 1980), pp. 177, 178, 229 como se cita en el trabajo de Robert Jan van Pelt, The Van Pelt Report (“XI Irving Adrift [1993-1998]”) en https://www.hdot.org.

    [8] Richard J. Evans, David Irving, Hitler and Holocaust Denial, Sección (5)(5.3)(c)(vii) en https://www.hdot.org y Christopher Browning, Evidence for the Implementation of the final Solution, Sección (IV)(A) en https://www.hdot.org.