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    Introducción: Kristallnacht

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    Introducción: ¿qué fue Kristallnacht?

    Kristallnacht (“La noche de los cristales rotos”) fue un pogromo violento auspiciado por el estado y autorizado por Adolf Hitler. Sucedió en Alemania y Austria el 9 y 10 de noviembre de 1938. Los alemanes declararon que este pogromo fue un levantamiento público espontáneo en respuesta al asesinato de Ernst vom Rath. Efectivamente, un adolescente judío polaco llamado Herschel Grynszpan disparó a vom Rath, un diplomático nazi alemán, en París el 7 de noviembre (vom Rath murió el 9). Grynszpan estaba furioso por la reciente deportación de su familia que había estado viviendo en Alemania desde hace tiempo. En octubre de 1938, el gobierno nazi comenzó a reunir a los judíos polacos que vivían en Alemania y a deportarlos a Polonia. Cuando el gobierno polaco se rehusó en un principio a admitir a los 12,000 judíos polacos deportados (la familia Grynszpan incluida), estos quedaron sin estado y atascados en la región fronteriza entre Polonia y Alemania. Las condiciones eran difíciles y la comida era escasa.

    Sin embargo, en realidad el asesinato de Ernst vom Rath por Herschel Grynszpan solo fue un pretexto por la supuesta violencia “aleatoria” durante Kristallnacht. Tras la máscara de este carácter “aleatorio”, los oficiales nazis fueron los responsables detrás de la gran mayoría de los actos violentos o alentaron a la población a atacar a los judíos. Durante la noche del 9 de noviembre y hasta el amanecer del 10 de noviembre, se quemaron cientos de sinagogas alemanas y austríacas, se destruyeron miles de negocios y hogares judíos, y al menos 91 judíos fueron víctimas de asesinato. Muchas personas más sufrieron heridas de gravedad y más de 20,000 hombres judíos fueron arrestados y enviados a campos de concentración donde se los siguió golpeando y aterrorizando.[1]

    Dos visiones sobre los pogromos conocidos como Kristallnacht:

    La violencia del pogromo Kristallnacht era obvia a simple vista: un diplomático norteamericano resumió Kristallnacht en un informe: “los edificios judíos fueron destruidos y su contenido demolido o saqueado… Las vidrieras de los negocios judíos fueron destrozadas en forma sistemática y cruel… la debacle fue iniciada por los hombres de las SS y tropas de asalto sin uniforme, cada grupo tenía martillos, hachas, palancas y bombas incendiarias… No hubo intento alguno de apagar los incendios… Hay gran evidencia de violencia física, incluidas varias muertes”.[2] Por su parte, la prensa alemana presentó la violencia como “una demostración activa de las dimensiones que ha alcanzado la ira de los alemanes, ningún judío sufrió daño físico alguno”.[3]

    Jews being forced to walk with the star of David during the Kristallnacht in Nazi-Germany on the night of 9-10 November, 1938. See page for author [public domain], via Wikimedia Commons.
    Autor desconocido [Dominio público], a través de Wikimedia Commons

    Las secuelas y el castigo de los perpetradores:

    Luego de Kristallnacht, la comunidad judía tuvo que pagar una multa colectiva de mil millones de marcos. El pago de los seguros por los daños a las tiendas judías, a sus hogares y a sus propiedades se realizó al gobierno nazi, no a los asegurados. Los 20,000 hombres judíos que habían sido arrestados fueron liberados de a poco las semanas siguientes. Se los aterrorizó en los campos de concentración, y la mayoría fueron liberados bajo la condición de que ellos y su familia dejaran Alemania lo antes posible. Ninguno de los perpetradores nazis fue arrestado o juzgado por los crímenes de asesinato, asalto, incendio provocado o daños a la propiedad. Solo se castigó a dos perpetradores por violar a mujeres judías. Incluso esas dos condenas en realidad no tuvieron en cuenta a las víctimas judías. Fueron clasificadas como crímenes de Rassenschande (profanación racial). En otras palabras, los perpetradores cometieron un crimen únicamente por tener sexo con mujeres judías.

    NOTAS

    [1] Para leer cuatro excelentes relatos sobre los pogromos de Kristallnacht véase los trabajos de Alan E. Steinweis, Kristallnacht 1938 (Belknap Press, 2009); Rita Thalmann y Emmanuel Feinermann, Crystal Night (Coward, McCann & Geoghegan, 1974); Anthony Read y David Fisher, Kristallnacht: The Nazi Night of Terror (Random House, 1993); y Martin Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction (HarperCollins, 2006).

    [2] Richard J. Evans, David Irving, Hitler and Holocaust Denial, (4)(4.3)(c)(i)(8) en https://www.hdot.org. Para leer sobre Kristallnacht y la versión de Irving al respecto, véase el trabajo de Richard J. Evans, Lying About Hitler: History, Holocaust, and the David Irving Trial (Basic Books, 2001), pp. 52-65.

    [3] Richard J. Evans, David Irving, Hitler and Holocaust Denial, Sección (4)(4.3)(c)(i)(10).