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    La Operación Reinhard y la cremación masiva: restos de dientes

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    ¿El proceso de cremación de los campos de la muerte de la Operación Reinhard también destruyó los dientes de las víctimas?

    Los negacionistas del Holocausto argumentan lo siguiente:

    Si se hubiera asesinado a unos 1,400,000 judíos en los campos de la muerte de Treblinka, Belzec y Sobibor de la Operación Reinhard, habría millones de dientes en las fosas comunes de estos sitios.  

    Por ejemplo, un negacionista estadounidense del Holocausto y creador de videos de YouTube, bajo el pseudónimo de “Denierbud” (“el amigo negacionista” en inglés), cita a otro negacionista del Holocausto, Arnulf Neumaier, cuando comenta que “… los dientes de las presuntas víctimas no podrían haberse destruido mediante los métodos primitivos enunciados… Aun si cada víctima presunta solo contaba con 20 piezas de la dentadura normal de 32 piezas al momento de la defunción, habrían quedado al menos 17.5 millones de dientes para desechar en Treblinka. Esto significa que igual deberíamos poder encontrar unos 5 dientes por pie cúbico de los 3.53 millones de pies cúbicos [99,958 metros cúbicos] de material excavado en el supuesto sitio del crimen”.[1]

    Los hechos son:

    La investigación de los odontólogos forenses —profesión dedicada a saber qué le ocurre a la dentadura en condiciones extremas— indica que, en los fuegos cuyas temperaturas son lo suficientemente altas para cremar restos humanos, se destruye la mayor parte de la dentición. Todos los dientes restantes quedan gravemente debilitados y, por lo tanto, son más fáciles de moler a polvo con el tiempo.

    Lo que sabemos sobre la destrucción de los dientes por fuego:

    La destrucción de los dientes por fuego es una cuestión de interés profesional para los odontólogos forenses involucrados en la identificación de restos humanos. Un estudio de 2001, llevado a cabo por profesionales alemanes especializados en este campo, arrojó los siguientes hallazgos:

    • Después de 30 min en fuegos con temperaturas de 400 ºC (752 ºF), los dientes frontales quedan destruidos por completo, y los molares empiezan a agrietarse.
    • Entre los 45 y 70 min en fuegos con temperaturas de 1,000 ºC (1,832 ºF) a 1,100 ºC (2,012 ºF), todos los dientes se carbonizan por completo.[2]
    • En un horno de cremación civil, se alcanza una temperatura de 760 a 1,150 ºC (de 1,400 a 2,100 ºF) para garantizar la desintegración de los restos. Aun así, ciertos dientes y huesos quedan intactos y se pulverizan en una máquina.[3]

    En las cremaciones masivas de los campos, es posible que quedaran entre las cenizas algunos de los molares adultos más resistentes, junto con los restos óseos más grandes. Sin embargo, estarían agrietados y debilitados, o se habrían caído de la mandíbula. Se podrían haber destruido con relativa facilidad en el proceso de pulverización de huesos. Sin duda, los dientes de leche de los bebés y los dientes de los niños (que constituían un gran porcentaje de las víctimas) se habrían destruido en el fuego.

    Shoes of Victims from Operation Reinhard Death Camps - Collected at Majdanek Concentration Camp - Lublin - Poland
    Zapatos de víctimas de los campos de la muerte de la Operación Reinhard, recolectados en el campo de concentración de Majdanek, Lublin (Polonia). De Adam Jones, Ph.D. (obra propia) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], a través de Wikimedia Commons

    Se han encontrado dientes en los campos:

    Las diversas exploraciones de posguerra de Belzec, así como investigaciones contemporáneas, encontraron rastros de dientes intactos:

    En octubre de 1945, las autoridades judiciales polacas realizaron excavaciones en Treblinka. Cavaron nueve hoyos o zanjas en el área que, según se creía, había sido la sección de exterminio del campo. Encontraron “… una gran cantidad de huesos humanos… como cráneos parciales o completos, vértebras, costillas, clavículas, omóplatos, huesos de brazos, partes inferiores de las piernas, muñecas, dedos, huesos pélvicos, fémures y huesos inferiores de las piernas y de los pies. Algunos de los huesos mencionados están incinerados parcialmente o no están quemados para nada… En función del tamaño de diversos huesos, se puede concluir que pertenecían a personas de diversos grupos etarios, desde niños de dos años hasta personas muy ancianas, como se desprende de las mandíbulas totalmente desdentadas y de numerosas dentaduras postizas. Entre los maxilares encontrados, había un espécimen parcialmente incinerado que contenía tanto dientes de leche como dientes permanentes incipientes, lo que indica que pertenecía a una persona de 7-8 años de edad”.[4]

    ¿Por qué los investigadores no han encontrado más restos dentales?

    La razón por la que no podemos encontrar “millones” de dientes enteros hoy en día es porque la mayoría debió destruirse en el fuego. El resto debió pulverizarse. Los pocos dientes enteros que hubieran sobrevivido al proceso de incineración y pulverización ahora están diseminados a lo largo de acres de terrenos, o bien enterrados bajo capas de tierra. Volver a encontrarlos sería puramente accidental.

    Conclusión:

    La investigación de los odontólogos forenses indica que las temperaturas lo suficientemente altas también pueden destruir la mayoría de los dientes humanos. Todas las piezas restantes quedan debilitadas y, por lo tanto, son más fáciles de moler a polvo con el tiempo. Si hay dientes intactos de los aproximadamente 1,400,000 judíos asesinados, ahora forman parte de las profundas capas de ceniza humana.

    NOTAS

    [1] “One Third of the Holocaust” en http://www.youtube.com/watch?v=taIaG8b2u8I, aproximadamente a los 03:30 minutos.

    [2] Klaus Rotzscher, Claus Grundmann, Sven Benthaus, “The effects of high temperatures on human teeth and dentures: Conclusions regarding the degree on destruction and the influence of time”, Journal of Dentistry and Oral Medicine, n.º 6(1), 2004 en http://ipj.quintessenz.de/index.php?doc=html&abstractID=20899 . Advertencia: este estudio incluye fotografías gráficas a color.

    [3] “Cremation” en Wikipedia (“Burning and ashes collection”) en http://en.wikipedia.org/wiki/Cremation.

    [4] Carlo Mattogno, Belzec in Propaganda, Testimonies, Archeological Research, and History (Theses & Dissertations Press, 2004), p. 80 en http://vho.org/dl/ENG/b.pdf. Mattogno cita el “Protokoll der Leichenschau” (informe de médico forense), 13 de octubre de 1945, ZStL, 252/59, vol. I, pp. 1123f (traducido del polaco al alemán). Para consultar las traducciones del polaco al alemán del protocolo de excavación con fecha del 12 de octubre de 1945, así como el informe y la opinión del Dr. Mieczyslaw Pietraszkiewicz, médico forense, del 13 de octubre de 1945, véase BAL B162/208 AR-Z 252/59, Bd. VI, f. 1121 ff.